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Forman a profesionales de élite en nanociencias de la UNAM

UNAMnanoExcelsior.- CIUDAD DE MÉXICO, 28 de septiembre.- México está en la antesala de la competencia energética y de telecomunicaciones, y desde la perspectiva de la UNAM el país no debe centrar sólo en el extranjero la posibilidad de contar con especialistas de primer nivel en esos sectores, sino mirar hacia adentro y desde ahora forma a profesionales de élite que desde la trinchera de la nanotecnología enriquecerán áreas prioritarias de desarrollo en el país.

Creada como una forma de que México se decida a apostar a la formación de sus propios grupos de desarrolladores de investigación, la carrera de Nanotecnología que ofrece la UNAM, desde su campus en Baja California, muestra un rostro distinto de sus alumnos.

En esa carrera los jóvenes son de alto desempeño académico, con una dinámica de estudio de ciento por ciento y preparados para sumarse a la vida productiva del país, ya sea en empresas del sector privado, de alta o mediana tecnología, o en el sector público, en particular en los sectores energético, de comunicaciones y salud, pero como dice su coordinadora, Laura Viana Castrillón, el campo de desarrollo es tan amplio como la imaginación del ser humano.

Esa licenciatura, que fue una de las apuestas del rector José Narro Robles para ampliar la matrícula universitaria en áreas de alto potencial y que requiere de alumnos de excelencia, es además producto de un esfuerzo constante de la Universidad Nacional que data de la década de los setenta, con Guillermo Soberón Acevedo como rector, pues se imparte exclusivamente en el Centro de Nanociencias y Nanotecnología de Ensenada, Baja California.

Se trata de un esfuerzo constante de la UNAM por llevar a México a caminos de la generación de su propia ciencia, que llevó a sus rectores a transformar la denominación del Centro, de la mano con el desarrollo de su campo de conocimiento hasta llegar a su nombre actual y ampliar su cambio, antes sólo de posgrado, a la licenciatura.

De esta forma, la UNAM moldea a los jóvenes egresados del bachillerato con alto potencial en matemáticas, física, química, biología y ciencias de la salud, como futuros especialistas en el desarrollo de innovaciones tecnológicas a la escala de la millonésima parte de un milímetro, que permite atender problemas comunes de una nación como México en áreas de la salud, medio ambiente, desarrollo de telecomunicaciones y la generación de energías limpias o el mejoramiento de los combustibles fósiles.

Alta competencia

La doctora Laura Viana Castrillón, coordinadora de esa carrera, explica que la nanotecnología es una disciplina de vanguardia que tiene aplicaciones; es tecnología de primer nivel, que además de colocar al país dentro del circuito de los desarrolladores de innovaciones tecnológicas, ofrece soluciones a las problemáticas concretas; es decir, apostar porque México cuente con las respuestas correctas a sus necesidades y no tenga que adoptar las que se desarrollan en el extranjero.

La especialista explica que al igual que como parte del grupo de las carreras de excelencia de la UNAM, el ingreso a esta licenciatura es altamente competitivo.

“Esta carrera es de muy difícil ingreso, porque es muy competitiva y de muy alta demanda. Se necesitan dos cosas. Primero, ser aceptado en cualquier carrera del área uno o dos, que son las físico-matemáticas e ingenierías, y la químico-biológica y de la salud. A la par tienen que hacer un examen de admisión con nosotros, que tiene que ver con física, matemáticas, inglés, español y tienen que escoger química o biología, y dado que tenemos alta demanda los que ingresan son de alto grado de preparación académica.

“Este año la demanda ha ido aumentando. La carrera empezó en 2011, entró la primera generación, que acaba de egresar ahorita, y en primer año tuvimos 47 solicitudes y en este año ya fueron 168 solicitudes y nada más tenemos lugar para un máximo de 32 jóvenes, pero este año entraron 21, porque es muy competitiva y sólo entran alumnos de excelencia”, explica.

Orgullosa de los logros de esta carrera, explica por qué dice que son alumnos de alto perfil académico.

“A los alumnos de primer ingreso, la UNAM les hace un examen de diagnóstico y llevamos dos años que salimos en el número uno de toda la universidad; es un examen diagnóstico al inicio; eso no habla del trabajo que hemos hecho nosotros, sino simplemente del procedimiento de selección. Ése es un alto perfil de ingreso.

“Uno de los alumnos me decía que uno de los atractivos de esta carrera es que él estaba acostumbrado a ser el mejor siempre en la escuela, pero aquí, a pesar de que estudia muy fuerte, estaba a media tabla; eso es muy estimulante, es un gran reto para los profesores, que tienen que dar educación de calidad a jóvenes que son muy buenos, que no tienen deficiencia y tenemos una gran responsabilidad de prepararlos bien.

“Al mismo tiempo tenemos en las manos generaciones de jóvenes que se están preparando en aspectos que son muy importantes para el país; esta carrera sólo se da en este Centro”, añade.

Aunque los egresados de esta carrera tienen un amplio abanico de posibilidades de empleo en empresas nacionales y extranjeras, la mayoría de su primera generación de egresados, que consiste en 10 de los 11 que se inscribieron, optó por continuar sus estudios de posgrado y así ir hacia el desarrollo de innovaciones.

Especializaciones

Explica también que esta opción de la UNAM es la única que ofrece todos los cambios de desarrollo. En el país hay universidades que se enfocan a una sola área de la nanotecnología. Pero aquí se ofrece toda la gama.

“En los dos primeros años los alumnos llevan materias generales de física, química, biología, matemáticas, computación, español, entre otras, y en la segunda mitad escogen la profundización a un tema y eso les permite moverse horizontalmente y trabajar multidisciplinariamente, porque si no se convierten en físicos, tienen bases muy sólidas en física, o en biología o en química. Se pueden después especializarse en algo.

“Las cuatro orientaciones que tenemos son biotecnología, donde las aplicaciones tienen que ver con el desarrollo de fármacos para el tratamiento de padecimientos como el cáncer, que son fármacos que no atacan a todo el organismo, sino que se dirigen exclusivamente a las células en las que deben depositar el fármaco; se trabaja en el desarrollo de partículas que identifican la célula cancerosa, se le amarran y a esa es a la que le dan el tratamiento. Hay promesas muy fruentes en biotecnología.

“La segunda orientación es tecnología ambiental, que es prevención de contaminación, desarrollo de mejores gasolinas, y está la parte de remediación como atender los altos niveles de contaminación.

“Está nanoestructuras, que tienen que ver también junto con nanoelectrónica y nanofabricación, relacionada con desarrollo de nanodispositivos, mejora de materiales, microelectrónica y fabricación de detectores microscópicos que pueden detectar contaminación atmosférica o cuestiones del cuerpo.

“En fin, hay tantas aplicaciones como imaginación tenga la persona que está trabajando en ellas”, destaca.

Potencial

La nanotecnología conjunta la física, la biología, la química, la ingeniería y las ciencias sociales.

Su objetivo es entender, caracterizar, manipular y explotar las características físicas de la materia a nanoescala, para generar innovaciones tecnológicas teniendo en consideración su impacto social y ambiental.

Es tecnología clave que constituye una de las áreas que aportará mayor desarrollo al siglo XXI al originar aplicaciones basadas en los fenómenos que suceden a escalas atómicas (1 nanómetro es 1 millonésimo de milímetro).

Esta tecnología será el detonante de una nueva revolución industrial, ya que las posibilidades de creación de nuevos materiales y dispositivos a partir de átomos y moléculas parecen ilimitadas.

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