Durante este tiempo, la vialidad llegó a funcionar como tiradero de escombro, lo que provocó que se volviera prácticamente intransitable para peatones y automovilistas.
Ante esta situación, y por instrucciones del alcalde de la capital, se procedió a su rescate en respuesta a su compromiso de atender de manera puntual las necesidades reales de la ciudadanía.
Con estas acciones, el gobierno de Alfonso Sánchez, que escucha y que resuelve, interviene espacios que durante años permanecieron en el rezago, como la calle Reforma, acción que también contribuye a dignificar el entorno y a elevar los índices de desarrollo humano en beneficio de toda la comunidad. (Boletín)