Al ser cuestionada sobre si el suministro de crudo a Cuba podría afectar la relación con Estados Unidos y con el presidente Donald Trump, la jefa del Ejecutivo respondió que “México es un país soberano y México toma sus decisiones”.
Añadió que, ante las diferencias entre Washington y La Habana, “México está en la mejor disposición de ser un vehículo para generar un diálogo”, aunque precisó que dicho proceso sólo podría darse si “estén de acuerdo las dos naciones, los dos Estados y las condiciones en las que ésta se daría”.
La mandataria enfatizó que la postura del gobierno mexicano se rige por el principio constitucional de respeto a la soberanía de las naciones. “Nosotros creemos que quien debe decidir el destino de los cubanos son los cubanos. Las y los cubanos, porque esa es nuestra constitución, es la soberanía de los pueblos”, señaló.
Sheinbaum también rechazó las críticas de sectores de la oposición que han cuestionado el envío de petróleo a Cuba, al recordar su participación en la defensa del petróleo mexicano en 2008. “Lo usa la derecha como para decir, miren, defiende el petróleo mexicano pero está enviando petróleo a Cuba. ¿Qué tiene que ver una cosa con la otra? Nada”, afirmó. Explicó que en aquel momento la lucha era contra la privatización del sector energético y el desmantelamiento de Pemex durante el periodo neoliberal.
En otro tema, la presidenta se refirió a la situación de Petróleos Mexicanos y refirió que se tenía contemplado presentar este mismo miércoles un informe detallado sobre la empresa productiva del Estado, aunque finalmente se decidió aplazarlo con el objetivo de informar de manera integral sobre su situación y perspectivas.
Sheinbaum sostuvo que Pemex atraviesa un buen momento y destacó que se busca consolidar una visión de largo plazo con el apoyo de la Secretaría de Hacienda. “Nos interesa que se conozcan los avances en términos de su visión de largo plazo”, dijo, al resaltar mejoras en refinación, petroquímica y proyectos como Dos Bocas. “Pemex va muy bien”, aseguró. (La Jornada)