Hasta el último minuto fluyó la ayuda de los mexicanos con el pueblo de Cuba. En la tarde-noche, seguían llegando decenas de personas para aportar “un granito de arena” para la resistencia de los cubanos, asediados desde hace más de seis décadas por el bloqueo económico de Estados Unidos, y cuya situación se ha agravado por el reciente bloqueo petrolero decretado por Donald Trump.
A la par del acopio, poco antes de las siete de la noche el edificio sede del gobierno de la Ciudad de México —el Antiguo Palacio del Ayuntamiento— se iluminó con la bandera de Cuba: “la de la estrella solitaria”, como lo describió el embajador cubano en nuestro país, Eugenio Martínez Enríquez. Se trató de una decisión de la administración capitalina.
La iniciativa de acopio —impulsada por el colectivo Va por Cuba y la Asociación de Cubanos Residentes en México José Martí— arrancó el sábado 14 de febrero y concluyó ayer en medio de consignas de apoyo a la isla, al gobierno de la Revolución y a los 10 millones de cubanos.
En el acto de cierre, el diplomático planteó que con este esfuerzo se demostró “que la resistencia es el futuro. La resistencia es la opción de los pueblos contra la dominación del imperialismo; (se mostró) que no importa la fuerza, el poderío militar, el dominio que tienen de los medios de comunicación; los pueblos resisten y vencen, y Cuba es el ejemplo. Y el apoyo de ustedes nos da aliento, nos estimula, sabemos que no estamos solos”. (La Jornada)