La misión del ejercicio, ejecutado en la Base Aérea de la capital yucateca, prevé garantizar la soberanía del espacio aéreo mexicano, mediante operaciones de detección, identificación, interceptación y seguimiento de aeronaves.
Para este ejercicio “Balam" , a cargo de la Fuerza Aérea Mexicana (FAM), participaron 9 aeronaves, entre éstas, un helicóptero B-412 (con funciones de evacuaciones aeromédicas), aeronaves EMB-145 para vigilancia aérea y aviones T-6C+ destinados a misiones de interceptación, traza de interés y alerta terrestre.
Los escenarios -simulacros- que se ejecutaron correspondieron a que si una aeronave no acata instrucciones, se procede a la activación del Plan SAR (Búsqueda y Rescate) y se le da seguimiento correspondiente. En concreto, la aeronave sigue las instrucciones del avión interceptor y se le indica el aterrizaje en el aeródromo ordenado, lo que implica la activación del plan de contingencia.
El esquema del ejercicio “Balam” comenzó con el despegue de aeronaves T-6C+ desde Cozumel, Quintana Roo, y posteriormente se llevó a cabo una interceptación en las áreas de trabajo para operaciones aéreas militares y finalizó con el aterrizaje en el aeropuerto de Mérida, donde se aplicó el plan de contingencia con las autoridades aeroportuarias.
En términos generales y con motivo del evento internacional futbolístico se crearon 4 Agrupamientos de Defensa Aérea: “Soots” (Cancún), “Ocelotl” (Monterrey), “Axolotl” (Guadalajara) y “Quetzal” (Ciudad de México), cuyos simulacros serán constantes.
(La Jornada)