Las acciones se enfocan en el control del agua y los residuos mineros, considerados factores críticos que han complicado el acceso. En el punto conocido como el tapón del crucero, brigadas especializadas realizan la limpieza de jales y el sellado mecánico del área para reducir riesgos operativos.
Como parte de las maniobras, se aplicó la técnica de chifloneo en el techo (mediante agua o aire a presión) para retirar material suelto.
Posteriormente, se efectuaron barrenos en la roca para colocar anclas de soporte y comenzar la construcción de un muro de concreto que refuerce la estructura.
En paralelo, se instalaron tres kilómetros de cableado eléctrico que permitirán operar bombas destinadas a extraer agua y jales, acelerando así las condiciones para el ingreso de los rescatistas.
El operativo se mantiene de forma ininterrumpida con la participación de diversas instituciones federales, en coordinación con autoridades estatales y brigadas de rescate provenientes de distintas entidades y del sector minero.
Las autoridades subrayan que la prioridad es avanzar con seguridad técnica para lograr el rescate. (Once Noticias)