Explicó que a la fecha siguen con las labores en dos vertientes; por una parte se extraen los jales con equipos especializados y camiones durante las 24 horas del día sin parar hasta que el obrero sea localizado.
Y por la otra, dijo, el personal con los binomios caninos, tanto de la Guardia Nacional como del Batallón de Atención de Emergencias, continúan revisando el material porque es donde podrían detectar indicios de la ubicación del minero.
Destacó que alrededor de 200 elementos del Batallón de Atención Emergencia, integrado por efectivos de la Secretaría de la Defensa Nacional, de Fuerza Aérea y Guardia Nacional, tienen la misión de continuar la búsqueda.
Durante el recorrido por una parte de las extensas áreas del proyecto, el mando militar - frente a la entrada principal de la rampa Tortugas -, detalló la participación del personal castrense a partir de la aplicación del Plan DN-III desde el 27 de marzo y hasta esta fecha para rescatar a los cuatro mineros; tres de ellos ya fueron recuperados, aunque uno de ellos sin vida.
De igual forma, el jefe de cuadrilla, Álvaro Córdova Galicia, dio a conocer que durante estos 22 días han retirado aproximadamente mil toneladas de jales del interior de la mina y aún continúan revisando los túneles para extraer los desechos con el fin de que puedan ingresar los rescatistas especializados y los binomios caninos.
El general Alejandro Alcántara, en tanto, explicó que el 25 de marzo colapsó el contenedor de jales y el material ingresó a la veta, a una distancia de 5 kilómetros, entre las dos bocaminas, el accidente dejó a los trabajadores dentro de la veta.
Mencionó además que la conformación del Batallón de Atención de Emergencia es una unidad de alta especialidad que cuenta con equipo, tecnología y adiestramiento adecuado para llevar a cabo los rescates en ambientes de riesgos inestables, confinados y colapsados.
Precisó que se dispone de un helicóptero para evacuación, el cual ya se ha utilizado para dos traslados; además de contar con personal aeromédico con el fin de atender al herido antes de que aborde la aeronave
De igual forma refirió que la conformación de cada equipo, algunos con 44 elementos, tienen características de adiestramiento especial, como el de buzos o el de rescate vertical o los binomios caninos, que en este caso tienen cuatro para la búsqueda de personas.
Recordó que cuando rescataron al trabajador Cástulo Colin, el 30 de marzo, quien se encontraba a unos 200 metros de profundidad dentro del yacimiento participó el equipo del batallón de emergencias.
Después, al ubicar al operario Francisco Zapata, quien permaneció en una burbuja de aire, la cual le permitió mantenerse con vida durante 14 días hasta su rescate; la entrada estaba anegada y al estar a unos 45 metros de largo, era imposible que saliera por sus propios medios, sostuvo el general.
Los buzos especializados, enfatizó Álcantara Aviña, tuvieron un papel relevante, primero porque lo ubicaron mediante las señales de luz de su lámpara; después se atendió médicamente, lo hidrataron y posteriormente le colocaron un equipo de buceo que le ayudó a salir; después lo llevaron a un hospital en Mazatlán. Ese mismo día, encontraron al otro trabajador sin vida. (La Jornada)