En la Plaza de la Constitución, donde instalaron un templete frente a Palacio Nacional, demandaron solución a las huelgas en el Nacional Monte de Piedad y en la llantera Tornel, que suman siete meses y dos meses, respectivamente.
Gerardo Meneses, secretario general del sindicato de la empresa Tornel, reclamó que a pesar de la agresión armada que sufrieron, “las autoridades no nos escuchan” y la patronal no quiere respetar el Contrato Ley ni la jornada laboral de 40 horas a la que tienen derecho.
A su vez, la Unión Nacional de Técnicos y Profesionistas Petroleros (UNTyPP) denunció que por primera vez en 97 años, estos trabajadores no recibieron un aumento de salario y, por el contrario, resultaron afectados por la reforma constitucional que limita las llamadas pensiones doradas de ex servidores públicos.
Señaló que por esa enmienda, que originalmente tenía que ver con altos funcionarios, los técnicos y profesionistas de Petróleos Mexicanos sufrieron una reducción en su jubilación.
“No son doradas, son pensiones ganadas con nuestro trabajo. Dónde queda la certeza jurídica”, reprochó Silvia Ramos, integrante del comité de vigilancia y fiscalización de la UNTyPP.
n el mitin, con el sol a plomo -con una sensación térmica de 27 grados-, al que acudieron telefonistas, pilotos, sobrecargos, trabajadoras del hogar y una representación de las madres y padres de los 43 normalistas de Ayotzinapa, señalaron que también existe un rezago en los salarios contractuales, debido a los incrementos del mínimo general.
Además, reclamaron que antes de estallar una huelga, los jueces las están declarando inexistentes. “¿En dónde está esa reforma laboral tan cantada por este gobierno?”, cuestionaron.
Sobre la huelga en el Nacional Monte de Piedad, el dirigente sindical Arturo Zayún dijo que a siete meses del conflicto han sido despedidos más de mil trabajadores y el patronato de la institución “insiste en desaparecer” el contrato colectivo.
“Sindicatos unidos jamás serán vencidos”, “Política nacional para la recuperación del salario”, y “exigimos respeto a nuestros derechos”, fueron algunas de las consignas de cientos de trabajadores.
Dada la urgencia por la reunión con la presidenta Claudia Sheinbaum en el Centro Cultural del México Contemporáneo, prevista después de las 10 de mañana, los pocos dirigentes sindicales que acudieron al mitin se retiraron antes de que finalizara y quienes estuvieron ausentes, algunos enviaron a un representante para dirigir un mensaje a los trabajadores.
Isaías González, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), reconoció que hacía falta la presencia de todos los dirigentes de la Asamblea General de las y los Trabajadores y de la Mesa de Diálogo Sindical.
“Hace falta que esos sindicatos que están en la mesa de diálogo (con la Presidenta) estén aquí, porque la unidad no sólo se da en la mesa de diálogo sino en este evento de trabajadores y trabajadores”, manifestó.
Al finalizar su mensaje, el dirigente sindical de Tornel se trasladó también al Centro Cultural del México Contemporáneo, pero no se le permitió el acceso porque no fue invitado.
Los contingentes, que apenas lograron llenar una tercera parte de la plancha del Zócalo, se fueron retirando en el transcurso del mitin, por lo que ya para el cierre, eran pocos los que seguían. (La Jornada)