El convenio, publicado este martes 26 de mayo en el Diario Oficial de la Federación (DOF), establece que se busca fortalecer la protección de bosques y selvas, así como cumplir con compromisos internacionales en materia ambiental y climática.
El documento, firmado por la titular de Semarnat, Alicia Bárcena, afirma que este instrumento permitirá validar la preservación del patrimonio forestal y reforzar la política de “cero incentivos” a la deforestación.
Entre 2001 y 2024, el 21.99 por ciento de la pérdida de ecosistemas forestales en México se debió a la conversión de terrenos a actividades agrícolas, lo que representa aproximadamente 44 mil 766 hectáreas deforestadas cada año, de acuerdo con el Sistema Nacional de Monitoreo Forestal.
“Esta tendencia evidencia que la expansión agrícola continúa siendo un factor relevante de presión sobre estos ecosistemas, particularmente en contextos donde persisten prácticas productivas de baja sostenibilidad y debilidades en los mecanismos de ordenamiento y control del uso del suelo”, señala el DOF.
Asimismo, datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) indican que 28 por ciento de los ecosistemas terrestres del país ya han sido transformados en zonas urbanas o agropecuarias.
El nuevo certificado será expedido por la Dirección General de Gestión Forestal, Suelos y Ordenamiento Ecológico, dependencia que verificará que las actividades agrícolas no hayan implicado cambios ilegales de uso de suelo forestal.
Además, la Semarnat trabajará de manera coordinada con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) para evitar que se otorguen apoyos o incentivos económicos a actividades que promuevan el avance de la frontera agropecuaria sobre terrenos forestales.
El acuerdo entrará en vigor oficialmente el próximo 27 de mayo de 2026.
(El Sol de México)