Según estimó en declaraciones a EFE Shahin Gobadi, portavoz del CNRI, un total de 100.000 personas participaron en la convocatoria, cuyo lema era "llegó la hora". La cita constituía una muestra de apoyo a los participantes en las recientes y violentamente reprimidas protestas contra el régimen iraní.
Banderas iraníes
Entre gritos en persa en los que se pedía "¡Libertad, libertad!", "¡Democracia ya!" o se clamaba "¡No al sah, no al ayatolá!", un público numeroso ondeó un abundante número de banderas de Irán anteriores a la revolución islámica.
Los presentes escucharon varios discursos, incluido el de Maryam Rajavi, presidenta del CNRI, quien habló sobre una tribuna levantada junto a la emblemática Puerta de Brandeburgo, en el corazón de la capital alemana.
La líder del CNRI, uno de los principales grupos de oposición al régimen desde el exilio, alabó la "revolución democrática" que ha llevado a miles a las calles del país persa en las últimas semanas a pesar de la represión.
Según el balance oficial, en esas protestas iraníes hubo 3.117 muertos, mientras oenegés opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúan en 6.842 los fallecidos y estudian otros 11.000 posibles homicidios además de contabilizar 40.000 arrestos.
En su discurso, Rajavi lanzó seis exigencias para atender a las demandas de los manifestantes. Rajavi pidió que se reconozca el derecho del pueblo iraní para derrocar al régimen, que el Consejo de Seguridad de la ONU actúe para frenar las ejecuciones de los detenidos en las protestas, facilitar el acceso a Internet a los iraníes, llevar a los tribunales a los responsables del régimen por crímenes contra la humanidad, además de cerrar las embajadas de la república islámica y cortar las líneas de financiación del régimen. (DW)