"¡Basta ya de la idolatría de uno mismo y del dinero! ¡Basta ya de la exhibición de la fuerza! ¡Basta ya de la guerra! La verdadera fuerza se manifiesta en el servicio a la vida", declaró el sumo pontífice en un discurso pronunciado en la basílica de San Pedro de Roma.
También denunció el conflicto, citando cartas de niños en zonas de guerra que, según él, describían "el horror y la inhumanidad". "¡Basta ya! ¡Es hora de la paz! Siéntense a la mesa del diálogo y la mediación, no a la mesa donde se planea el rearme", añadió.
(La Jornada)