Más de 70 mil palestinos celebran sus primeras elecciones locales tras más dos décadas en el centro de Gaza

Los palestinos hicieron fila este sábado en el exterior de centros de votación habilitados en tiendas de campaña y edificios donados para participar en las primeras elecciones que se celebran en parte de la franja de Gaza en más de dos décadas.

Más de 70 mil personas estaban llamadas a elegir al gobierno municipal en Deir al-Balah, una ciudad en el centro del sitiado enclave palestino que ha sufrido daños por ataques aéreos pero se libró de una invasión terrestre israelí. La votación solo en esta ciudad es en gran medida “un proyecto piloto” simbólico, según las autoridades electorales, parte de un esfuerzo para vincular políticamente a Gaza y Cisjordania, ocupada por Israel. Los palestinos consideran que unificar ambos territorios bajo un único gobierno es fundamental para cualquier vía hacia un futuro Estado.

Los votantes hablaron sobre la ausencia casi total de servicios públicos y dijeron que la devastación en Gaza los obligaba a participar.

“Vine a votar porque tengo derecho a elegir a miembros del consejo municipal para que puedan brindarnos servicios”, dijo Ashraf Abu Dan en el exterior de su centro de votación en Deir al-Balah.

Tanto allí como en Cisjordania reocupada, la votación determinará la composición de los consejos locales que supervisan el agua, las carreteras y la electricidad. La participación podría reflejar el nivel de confianza pública en un sistema más amplio encabezado por líderes de avanzada edad en Cisjordania, mientras Gaza se prepara para una transición prevista del gobierno de Hamas.

Algunos centros de votación en Cisjordania y Deir al-Balah estuvieron concurridos, aunque otros estaban más vacíos. Las autoridades electorales reportaron una participación del 24,5por ciento hasta la 1 de la tarde.

Quienes acudieron a su cita con las urnas contaron que querían influir en la toma de decisiones en sus ciudades.

“Las leyes municipales deben aplicarse para que la gente sienta que hay justicia”, dijo Khalid al-Qawasmeh, frente a un centro electoral en la ciudad cisjordana de Beitunia. Tenía el dedo manchado de tinta azul para marcar que ya había votado.

Aunque no ha efectuado elecciones presidenciales o legislativas desde 2006, la Autoridad Palestina ha impulsado las contiendas locales tras las reformas que promulgó el año pasado, luego de exigencias de sus respaldos internacionales.

Bajo el lema “Nos quedamos”, la Comisión Electoral Central, con sede en Ramala, ha hecho campaña para fomentar la participación y reflejar cómo los palestinos que viven en medio de la guerra y la ocupación quieren tener voz en cómo son gobernados.

“Estamos hablando de vincular geográficamente Cisjordania y la Franja de Gaza”, manifestó Rami Hamdallah, presidente de la comisión.

Con gran parte de Gaza devastada por más de dos años de guerra, la comisión eligió celebrar su primera votación en Deir al-Balah, pero tuvo que improvisar porque no pudo realizar el registro tradicional de votantes.

Hamdallah dijo que Israel bloqueó la entrada a Gaza de materiales como papeletas, urnas o tinta. En su lugar, la comisión reutilizó materiales como urnas de madera y tinta azul sobrante de una campaña de vacunación del año pasado.

La comisión dijo que no se coordinó directamente ni con Israel ni con Hamas antes de la votación. Imágenes de The Associated Press mostraron a agentes de seguridad manteniendo el orden fuera de los centros de votación. Cogat, el organismo militar israelí que supervisa los asuntos humanitarios en Gaza, no respondió a preguntas sobre el bloqueo de materiales.

Aunque la participación electoral palestina ha disminuido gradualmente, en elecciones locales anteriores ha sido relativamente alta según estándares regionales, de acuerdo con cifras de la comisión, con un promedio de entre 50 por ciento y 60 por ciento. En comparación, la participación en elecciones locales recientes en Líbano y Túnez fue inferior a 40 por ciento y 12 por ciento, respectivamente.

El presidente palestino Mahmoud Abbas, de 90 años, firmó un decreto el año pasado para reformar el sistema electoral en línea con algunas exigencias de donantes occidentales, incluida la posibilidad de votar por personas en lugar de listas.

En enero, otro decreto de Abbas exigió que los candidatos aceptaran el programa de la Organización para la Liberación de Palestina, el grupo que encabeza la Autoridad Nacional Palestina (ANP). El programa pide el reconocimiento de Israel y la renuncia a la lucha armada, lo que en la práctica margina a Hamas y a otras facciones.

Había carteles electorales pegados en todas las ciudades, aunque muchas —incluidas Ramallah y Nablus— no tienen elecciones disputadas.

Las listas en las principales ciudades están dominadas por Fatah, la facción que lidera la ANP, y por independientes, algunos con vínculos con otras facciones. Sin embargo, es la primera vez en seis elecciones locales que ninguna facción, además de Fatah, ha presentado su propia lista, una ausencia que, según analistas, refleja el desencanto político bajo Abbas y el liderazgo envejecido de la ANP.

En Qalqilya, una ciudad donde no se inscribió ninguna lista, Marwan Ennabi dijo que las elecciones no reflejaban que la democracia palestina estuviera avanzando. Señaló que esperaba más de lo mismo de los funcionarios sin importar lo que ocurra en cualquier ciudad. La ANP designará consejos en las ciudades sin elecciones disputadas.

“Esto no es transparencia”, apuntó. “¡Esto es caos, caos, caos!”

El poder de la ANP se ha debilitado tras años sin negociaciones de paz e Israel endureciendo su control sobre la Cisjordania reocupada. Pero considera las elecciones locales una forma de bajo riesgo para demostrar avances en reformas, señaló Aref Jaffal, director de al-Marsad, el Monitor Árabe de Democracia y Elecciones.

“La Autoridad Nacional Palestina quiere mostrar que va por el camino correcto en reformas políticas, financieras y administrativas, y está usando las elecciones locales como símbolo de eso”, explicó.

Dijo que, como la ANP tiene pocos recursos para abordar cientos de nuevas puertas militares y puestos avanzados de colonos que restringen el movimiento en Cisjordania reocupada, muchos consejos han cobrado mayor importancia, al supervisar centros de salud locales y escuelas a los que los residentes antes accedían en otros lugares.

Hamas ganó las elecciones parlamentarias en 2006 y tomó violentamente el control de Gaza de manos de la ANP liderada por Fatah un año después. No presentó candidatos este sábado.

Hamas controla la mitad de la franja Gaza de la que las fuerzas israelíes se retiraron el año pasado, incluida Deir al-Balah, pero el enclave costero se prepara para transitar hacia una nueva estructura de gobierno bajo el plan de 20 puntos impuesto por el presidente Donald Trump, de Estados Unidos.

El plan estableció una Junta de Paz integrada por enviados internacionales y un comité de expertos palestinos no electos que, en teoría, debía operar y gobernar bajo su paraguas. El avance hacia fases posteriores —incluidos el desarme de Hamas, la reconstrucción y una transferencia de poder— está estancado.

Aunque las elecciones en Jerusalén Este, anexada por Israel, son puntos habituales de fricción entre Israel y los líderes palestinos, los Acuerdos de Oslo no incluyeron disposiciones sobre la celebración de comicios locales allí. (La Jornada)