Confirman muerte por hantavirus en Estados Unidos

El Departamento de Salud Pública y Medio Ambiente de Colorado confirmó el reciente fallecimiento de un adulto residente del condado de Douglas a causa del hantavirus. Ante la creciente preocupación internacional por esta enfermedad, las autoridades sanitarias se apresuraron a aclarar que este trágico suceso corresponde a un contagio local y no tiene relación alguna con el brote infeccioso del crucero MV Hondius, el cual ha encendido las alertas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

De acuerdo con la investigación preliminar de las autoridades sanitarias, la persona fallecida contrajo la variante del hantavirus conocida como Sin Nombre. Esta cepa es la principal causante del Síndrome Pulmonar por Hantavirus (SPH) en Norteamérica y se contrae de forma muy específica: a través del contacto con roedores infectados o sus nidos.
En el estado de Colorado, el principal portador de este virus es el ratón ciervo (deer mouse). La infección generalmente ocurre cuando una persona inhala partículas virales suspendidas en el aire al limpiar zonas contaminadas con orina, heces o saliva de estos animales. Las autoridades de salud hicieron un énfasis crucial: la cepa local Sin Nombre no se contagia de persona a persona, por lo que no representa un riesgo de epidemia comunitaria.
La rápida aclaración en Colorado llega en un momento de tensión global. Desde principios de este mes, la OMS y diversas agencias de salud coordinan la respuesta a una emergencia sanitaria sin precedentes ocurrida a bordo del crucero MV Hondius, que había zarpado desde Argentina hacia el Atlántico Sur.

En dicho barco se desató un letal brote provocado por el hantavirus cepa Andes. A diferencia de la variante de Colorado, la cepa sudamericana Andes es excepcionalmente peligrosa porque sí tiene la capacidad de transmitirse entre humanos.

El brote en altamar ha dejado hasta ahora un saldo de al menos 11 casos confirmados y tres fallecidos a nivel mundial. La situación obligó a la OMS a desplegar un protocolo de emergencia internacional para rastrear a los pasajeros que desembarcaron en distintos países, un operativo que culminó recientemente con la evacuación controlada del barco en Tenerife, España.

En Estados Unidos, el impacto del crucero se ha manejado bajo medidas estrictas. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) repatriaron a 18 pasajeros estadounidenses que viajaban en el Hondius. Actualmente, estas personas se encuentran bajo una orden de cuarentena obligatoria en la Unidad Nacional de Cuarentena en Omaha, Nebraska. Aunque hasta el momento ninguno ha dado positivo, la medida busca contener cualquier riesgo de que la cepa contagiosa ingrese al país.
Si bien el escenario del crucero suena alarmante, los expertos de salud recuerdan que el hantavirus es una enfermedad prevenible y tratable si se detecta a tiempo. Los síntomas, que suelen aparecer entre una y ocho semanas después del contacto, incluyen fiebre, fatiga, dolores musculares profundos (especialmente en muslos, caderas y espalda), seguidos por una rápida dificultad para respirar debido a la acumulación de líquido en los pulmones.

Para prevenir la variante local, la mejor estrategia es la precaución en el hogar: se recomienda sellar huecos para evitar que los roedores entren a casas o garajes y, al limpiar espacios cerrados o polvorientos (como cobertizos o cabañas), siempre ventilar primero y rociar desinfectante sobre las superficies antes de barrer, para evitar levantar polvo potencialmente contaminado.
(El Heraldo de México)