"Lo conseguiremos. No lo necesitamos, no lo queremos. Probablemente lo destruiremos después de conseguirlo, pero no vamos a dejar que se lo queden", declaró Trump a periodistas en la Casa Blanca.
Se estima que Irán posee alrededor de 400 kilogramos de uranio altamente enriquecido, que según Trump fue enterrado por los ataques aéreos de Estados Unidos e Israel hace casi un año.
La recuperación del uranio forma parte del objetivo central de la ofensiva de Trump contra Irán: que no se permita a Teherán desarrollar un arma nuclear. El líder supremo de Irán, Mojtaba Jamenei, emitió una directiva según la cual el uranio del país, casi apto para armas, no debe enviarse al extranjero, informaron a Reuters dos fuentes iraníes de alto rango.
(La Jornada)