El pasado miércoles, el ministro israelí de Seguridad Nacional, el ultraderechista, Itamar Ben Gvir, publicó un video en el que aparecían activistas de la flotilla arrodillados y con las manos atadas tras haber sido interceptados en el mar y detenidos en el sur de Israel.
Varios de ellos denunciaron "violencias", "tocamientos" y "humillaciones" durante su detención por parte de las fuerzas israelíes.
"Más que las imágenes, los actos son absolutamente odiosos y chocantes", declaró Sébastien Lecornu ante la Asamblea Nacional. "Los condenamos sin reservas, porque son humanamente impactantes y también chocantes desde el punto de vista del derecho internacional".
El primer ministro añadió que el ministro de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot, recibirá a los abogados implicados y que, dado que se trata de ciudadanos franceses, "no se excluye recurrir a nuestra propia justicia sobre el conjunto de los hechos observados en ese video".
A raíz de los hechos, el canciller francés anunció el sábado que Francia había vetado la entrada a su territorio al ministro israelí Ben Gvir, y también pidió a la Unión Europea que lo sancionara.
El gesto de Ben Gvir fue criticado incluso dentro del gobierno israelí, y el primer ministro, Benjamin Netanyahu, denunció un trato "contrario a los valores y las normas de Israel".
Unos cincuenta barcos habían partido de Turquía el 14 de mayo con el objetivo de intentar romper nuevamente el bloqueo impuesto por Israel a la Franja de Gaza, devastada por dos años de guerra.
Las autoridades israelíes anunciaron la detención de 430 activistas —entre ellos 37 franceses— a bordo de los barcos, cuyos ocupantes fueron expulsados el jueves.
(La Jornada)