Hospitales de La Paz, en números rojos luego de 30 días de protestas en el territorio boliviano

Santa Cruz., Luego de 30 días de bloqueos de organizaciones sociales que exigen la renuncia del presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, los 13 hospitales departamentales de La Paz se encuentran “en números rojos” debido a la falta de oxígeno, informó el Servicio Departamental de Salud (Sedes), el cual estimó que el suministro alcanzaría hasta la madrugada pasada.

La Central Obrera Boliviana (COB) rechazó asistir al diálogo con el gobierno pese a que la justicia desestimó los cargos contra su máximo dirigente, condición que habían puesto para participar en las negociaciones.

Ayer por la tarde fue entregado un lote de 486 cilindros de oxígeno medicinal destinados a 11 nosocomios de tercer y segundo nivel en las ciudades de La Paz y El Alto, Sedes subrayó que ese suministro significa un respiro temporal para los centros médicos y advirtió que la solución, para reponer de forma regular los tanques principales de oxígeno en los hospitales, es el libre tránsito de las cisternas por vías terrestres.

El gobierno de Paraguay envió las dos primeras toneladas de ayuda humanitaria a Bolivia, de un total de siete, para mitigar la escasez de víveres en regiones que siguen aisladas por los bloqueos en las carreteras, informó el ministerio de Relaciones Exteriores. El primero de los tres cargamentos llegó ayer a la ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en un avión de la Fuerza Aérea Paraguaya.

La justicia boliviana anuló las órdenes de captura, por acusaciones de terrorismo e incitación a la violencia en las manifestaciones, contra Mario Argollo, secretario ejecutivo de la COB y Vicente Salazar, líder de los campesinos aimaras conocidos como Ponchos Rojos, quienes encabezan las protestas, atendiendo a la exigencia de ambos, como una condición para asistir a las reuniones con el gobierno.

Sin embargo, aún así la COB anunció que no acudirá al diálogo, en el que participan varios sectores movilizados, para pacificar el país y advirtió que tomarán “otras medidas, ya estamos vigilados y fichados, por eso esta reunión fue estratégica, hemos tomado nuevas acciones. La lucha continúa hasta que renuncie el presidente”.

El presidente boliviano, Rodrigo Paz, aseguró que el ex presidente Evo Morales (2006-2019) – a quien acusa de impulsar las protestas- sabe que “tiene los días contados” y que “no podrá escaparse de la justicia”, luego de que mantiene una orden de detención por un caso relacionado con trata de personas. “Es un delirante del poder y le tiene miedo hasta su propia sombra. La ansiedad del poder hará la destrucción de su organización”, indicó Paz. (La Jornada)