El secretario de Estado Marco Rubio compartió el comunicado y declaró que “las élites comunistas cubanas han instrumentalizado la energía como herramienta de control social y lucro cleptocrático”.
Y acusó sin presentar pruebas que “durante décadas, el gobierno ha robado y acaparado el combustible disponible, utilizándolo para el avión privado de los Castro, las fuerzas de seguridad empleadas para reprimir al pueblo cubano, para mantener iluminados hoteles turísticos vacíos y para transportar personas en autobuses para protestas falsas y maniobras políticas; todo esto mientras el pueblo cubano sufría apagones y esperaba semanas para llenar el tanque de sus autos”:
“El presidente Trump desea un nuevo futuro para el pueblo cubano con mayor libertad y oportunidades económicas y políticas. Hasta entonces, continuaremos atacando la capacidad del gobierno para utilizar su comercio de energía para promover su agenda corrupta y reprimir violentamente al pueblo cubano”.
(La Jornada)