Actualmente, la normativa permite que los municipios fijen tasas entre el 0,1 y el 4,5 por cada 1000 del valor fiscal, ofreciendo una rebaja del 50% solo para la vivienda principal. Sin embargo, la falta de una escala ascendente según la cantidad de inmuebles impide una recaudación más equitativa sobre el patrimonio acumulado.
Modernización del catastro y conectividad administrativa
El mandatario Rumen Radev presentó esta propuesta en Bulgaria durante el 30.º aniversario de la Asociación Nacional de Municipios. Explicó que la implementación técnica requiere conectar los registros informáticos de todos los ayuntamientos del país. Hoy en día, el control de los descuentos depende de una declaración jurada del dueño, lo que facilita irregularidades por la desconexión entre sistemas locales.
La reforma busca que la primera vivienda mantenga su valor actual, pero que las siguientes propiedades se tasen mediante una escala progresiva. No obstante, el ejecutivo advirtió sobre la necesidad de ser cuidadosos para evitar que este aumento impositivo se traslade directamente al precio de los alquileres, afectando a los inquilinos. Aún no se ha definido si esta medida alcanzará también a las propiedades registradas a nombre de empresas.
Este cambio forma parte de una estrategia mayor de descentralización fiscal. La idea es que una parte del impuesto sobre la renta y del impuesto de sociedades retorne a los municipios donde se generaron. Según las autoridades, esto aumentará el sentido de pertenencia de los ciudadanos sobre sus impuestos y motivará a los alcaldes a ser más activos en la búsqueda de inversiones.
El proyecto enfrenta desafíos técnicos significativos, como la gestión de las cuotas de propiedad compartida y la resistencia de sectores inversores. Antecedentes similares en grandes ciudades fracasaron anteriormente, pero el gobierno insiste en que las tasaciones deben reflejar la realidad del mercado para garantizar un mecanismo de subsidios de equilibrio más justo entre regiones.
(El Heraldo de México)