En la región de Los Gallardos, en la provincia de Almería, en la comunidad autónoma de Andalucía, el aspecto de los pueblos es desolador. La poca gente que hay es personal de emergencias, entre ellos los bomberos agotados después de una lucha sin tregua contra un fuego arrasado, que en su momento más virulento llegó a avanzar cien metros al minuto. Algo nunca antes visto, entre otros motivos por las altísimas temperaturas provocadas por el cambio climático.
Mientras se intenta neutralizar el fuego, las autoridades ya han deslizado alguna hipótesis sobre el origen, entre ellas la más plausible, que es la rotura de un cable de alta tensión en mitad de la montaña y que provocó un fuego infernal, azuzado por las fuertes rachas de viento por un fenómeno conocido como “el viento de Levante”, que puede llegar a superar los 150 kilómetros por hora. (La Jornada)