De acuerdo con el reporte, en semanas recientes altos mandos militares y de inteligencia estadunidenses han iniciado deliberaciones sobre cómo apoyar una eventual ofensiva, incluyendo reabastecimiento en vuelo y la gestión de permisos de sobrevuelo en países de la región. La información surge mientras Washington despliega mayor presencia naval en Oriente Medio, entre ella el portaviones Gerald R. Ford, en un contexto de negociaciones aún abiertas sobre el programa nuclear iraní.
El gobierno iraní ha mostrado disposición condicionada a reducir parte del enriquecimiento de uranio a cambio de alivio de sanciones, y se prevé una nueva ronda de conversaciones en Ginebra encabezada por el canciller Abbas Araghchi, mientras la administración Trump sostiene que prioriza la vía diplomática. (La Jornada)