Rusia conmemora el Día de la Victoria bajo tensión por tregua con Ucrania

Sin incidentes transcurrió este sábado el desfile militar en la emblemática Plaza Roja de Moscú con el que Rusia conmemoró el 81 aniversario del Día de la Victoria sobre el nazismo en la Segunda Guerra Mundial.

Durante 45 minutos, con menos efectivos e invitados en las tribunas que en desfiles anteriores, soldados de distintas ramas del ejército y la armada marcharon sobre el empedrado de la plaza, sin tanques, ni vehículos blindados, ni piezas de artillería, ni misiles intercontinentales, supuestamente por la “amenaza terrorista” de Ucrania, sustituidos con videos en pantallas gigantes que elogiaban las bondades de la industria militar rusa.

Transmitida la ceremonia en cadena nacional por la televisión pública rusa, el presidente, Vladimir Putin, acorde con el protocolo habitual, pronunció un breve discurso.

El titular del Kremlin dedicó sus palabras a rendir homenaje al “soldado soviético que sacrificó su vida para hacer el aporte decisivo que permitió poner fin al nazismo y, al precio de colosales pérdidas humanas, liberar la patria y el mundo de este mal total e implacable, y devolvió la soberanía a aquellos Estados que capitularon ante la Alemania hitleriana, convirtiéndose en dóciles cómplices de sus crímenes”.

Para Putin, “la gran proeza de la generación de vencedores inspira a los combatientes que cumplen hoy la tareas de la operación especial militar (como denominan las autoridades la guerra en Ucrania). Ellos se enfrentan a una fuerza agresiva, que arma y respalda todo el bloque de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte). Y a pesar de todo esto, nuestros héroes avanzan”.

El mandatario ruso terminó sus palabras convencido de que “¡Nuestra causa es justa y la victoria siempre ha estado y estará de nuestro lado!”.

Al concluir el desfile, Putin y los jefes de las delegación extranjeras que asistieron depositaron ofrendas florales ante la tumba del soldado desconocido, al pie de las murallas del Kremlin. Estaban presentes los presidentes de tres repúblicas ex soviéticas —Bielorrusia, Kazajistán y Uzbekistán—, los gobernantes de Malasia y Laos, así como los líderes de tres Estados no reconocidos por la comunidad internacional: Abjasia, Osetia del Sur y la República Srpska (región autónoma que forma parte de Bosnia y Herzegovina).

El vocero del Kremlin, Dimitri Peskov, confirmó a la prensa que no hubo ningún intento de Ucrania de entorpecer el desfile. Antes, ya había dicho que “Rusia no necesita el permiso de nadie para llevar a cabo el desfile”, en alusión al inusual decreto que publicó el presidente ucranio, Volodymir Zelensky.

En él Zelensky prohibió “bombardear, en caso de necesidad de responder a ataques rusos (después de la tregua anunciada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump), la Plaza Roja de Moscú durante el desfile del 9 de mayo”, indicando las coordinadas de un cuadrado en torno al sitio en el centro mismo de la capital rusa.

No es claro si después de las 00:00 horas de este sábado, cuando se infiere que debió de comenzar la tregua de Trump, quien en forma por demás abstracta habló de tres días a partir del 9 de mayo, hubo ataques recíprocos de Rusia y Ucrania porque la información oficial disponible deliberadamente no aclara cuántos ataques sucedieron durante la madrugada.

Pasado el mediodía de este sábado, el ministerio de Defensa de Rusia no había emitido un comunicado sobre los ataques repelidos después de la medianoche, con lo cual dio a entender que Ucrania estaba respetando el alto el fuego anunciado por Trump, al señalar que entre las 20:00 y las 24:00 horas del viernes la defensa antiaérea derribó 44 drones ucranios en diez regiones del país.

Sin embargo, tan solo el gobernador de Kursk, Aleksandr Jinshtein, sin precisar cuántos ataques pudieron ocurrir pasada la medianoche, publicó en Telegram que en las 24 horas recientes, desde las 09:00 del viernes y las 09:00 del sábado, se derribaron en su región 119 drones ucranios.

Y más tarde, el ministerio de Defensa, en otro reporte, insinuó que Ucrania violó el cese de hostilidades que se declaró por iniciativa de Trump al anotar: “a pesar de la tregua anunciada, las fuerzas ucranias atacaron las posiciones de nuestras tropas con drones de asalto y artillería”, cuantificando en 8 mil 900 las violaciones de la tregua, pero se refería a la decretada por Putin el 8 de mayo y no a la de Trump, lo que incluso confundió a algunas agencias noticiosas internacionales.

De su parte, el mando de la fuerza aérea de Ucrania optó por dejar a la imaginación posibles violaciones del alto el fuego del adversario, al informar de los ataques repelidos “entre las 18:00 del viernes y las 08:00 horas de este sábado”. Afirma que en ese lapso Rusia lanzó 43 drones y un misil balístico Iskander-M y dice que también hubo enfrentamientos de tropas.

En todo caso, opinan analistas, el eventual intercambio de golpes durante esta madrugada denota mucha menor escala que en los días precedentes, lo cual hace pensar que ni Rusia ni Ucrania quieren dar motivos para ser acusados de provocar la respuesta del enemigo y frustrar la tregua de Trump hasta que se lleve a cabo el canje de mil prisioneros para cada lado, el cual va en paquete en la propuesta del republicano.

Apenas concluya el intercambio de presos, es probable que se reanuden con toda intensidad los ataques y combates, consideran quienes ha seguido de cerca la guerra que libran Rusia y Ucrania durante ya más de cuatro años.

En todo caso, creen poco factible que la tregua se prolongue. El vocero de Putin, Dimitri Peskov, ya advirtió este sábado que “no se ha hablado de eso”, en alusión al comentario de Trump de que sería fantástico que el alto el fuego se extiende más allá del 11 de mayo.

Yuri Ushakov, asesor presidencial en materia de política exterior y seguridad, ratificó la noche de este sábado: “acordamos una tregua para el 9, 10 y 11 de mayo. No hay otros entendimientos”.

Para él, la esperanza de Trump de que se prolongue el alto el fuego “es infundada. Uno puede confiar, puede creer, ¿por qué, no? Y hasta contribuir a que se logre lo que quiere, pero no depende solo de él, sino de las otras dos partes involucradas” (Rusia y Ucrania).

En cuanto al canje de prisioneros, Ushakov explicó que “primero hay que elaborar la lista y, si se ponen de acuerdo por sus canales, entonces comenzará el intercambio”.

Por cierto, los expertos hicieron notar que Ushakov subrayó que el Kremlin gestionó directamente los contactos con la Casa Blanca para acordar la tregua de tres días, lo cual dejó al margen por completo de la relación con Estados Unidos a la cancillería de Serguei Lavrov.

Pasadas las 9:30 de la noche, Putin convocó a los reporteros de la fuente presidencial. De entrada, dijo que aceptó el alto el fuego de Trump por ser “una propuesta justificada”, en su opinión.

“Surgió la iniciativa del presidente de Estados Unidos, el señor Trump, de dos días adicionales de tregua (en relación a su tregua unilateral el 8 y el 9 de mayo) y de intercambio de prisioneros de guerra durante esos dos días. Nos mostramos de inmediato de acuerdo con ella. Sobre todo porque se trata de una propuesta justificada, dictada por el respeto a nuestra victoria común sobre el nazismo y que tiene un carácter claramente humanitario”.

Acerca de las especulaciones de que Kiev se proponía arruinar el desfile militar consagrado al Día de la Victoria. Reiteró que “como saben, al principio nuestro ministerio de Defensa hizo una declaración. Es bien sabido que, en el caso de un intento de interrumpir nuestros eventos festivos, nos veríamos obligados a tomar represalias, ataques masivos con misiles contra el centro de Kiev”.

Al respecto, mencionó que habló de las consecuencias de posibles ataques ucranios el 9 de mayo y de la respuesta rusa con China, India, Estados Unidos y otros países debido a que en esa parte de la capital de Ucrania se encuentran las embajadas de decenas de países.

También afirmó que al conceder a Ucrania una amplia ayuda militar (los países de Europa) pensaban causar una derrota demoledora a Rusia. “Ofrecieron ayuda y la siguen otorgando para la confrontación con Rusia, que dura hasta ahora. Me parece que la cosa ya se encamina a terminar porque es algo importante. ¿Para qué?, surge la pregunta. En primer lugar, esperaban una derrota demoledora de Rusia, lo sabemos bien, querían que se desintegrara el Estado en unos meses. No les sale”, reflexionó.

Para Putin, Estados Unidos busca sinceramente un acuerdo, pero esto es un asunto de Rusia y Ucrania: “esto, sobre todo, concierne a Rusia y Ucrania. Si alguien quiere ayudarnos y lo hace, y vemos que hoy la Administración de Estados Unidos y su presidente buscan sinceramente una solución, quiero subrayarlo, es evidente que no necesitan este conflicto, tienen muchas otras tareas prioritarias, por lo que solo podemos estarles agradecidos. Pero esto es, ante todo, un asunto de Rusia y Ucrania”.

Asimismo, se refirió a su conversación con Robert Fico, el primer ministro de Eslovaquia, que no asistió al desfile pero vino a Moscú para depositar una ofrenda floral ante la tumba del soldado desconocido y entrevistarse con él. Especificó que, en realidad, no le entregó ningún mensaje de su colega ucranio, Volodymir Zelensky, y solo expresó que éste está dispuesto a reunirse con él.

“Si quiere hacerlo (Zelensky) puede venir a Moscú cuando guste; reunirse en un tercer país también es posible, pero únicamente cuando se alcancen entendimientos para un acuerdo de paz, que debe servir para una larga perspectiva histórica. (...) Debemos poner el punto final y no participar en ninguna negociación ya que sabemos que son las negociaciones”, zanjó Putin.(La Jornada)