Toronto, 28 Jun (Notimex).- Las eventuales tarifas que Estados Unidos aplicaría a la importación de automóviles y camiones afectarían a 160 mil empleos en la industria automotriz canadiense, en donde el 80 por ciento de los vehículos fabricados son exportados, aseguraron industriales y especialistas.

Además, si la administración del presidente estadunidense Donald Trump decide imponer un 25 por ciento de aranceles para automóviles, camiones y autopartes, el dólar canadiense podría caer de su actual 75 centavos en su paridad con el dólar estadunidense a 64 centavos al final de 2019.

Las pérdidas previstas en el sector automotriz canadiense incluyen los efectos negativos que tendría una probable medida retaliatoria por parte del gobierno canadiense.

Brian DePratto, economista del TD Bank, estimó que si Estados Unidos impone 10 por ciento de tarifas a las autopartes y 25 por ciento a las importaciones de automóviles, en paralelo como lo hizo con el aluminio y el acero, la economía canadiense perdería 0.4 por ciento de su Producto Interno Bruto (PIB).

El impacto negativo será más visible en la provincia de Ontario, que alberga el hub automotriz, y donde el 40 por ciento de sus exportaciones son productos manufacturados, en especial vehículos y autopartes destinados a Estados Unidos.

“La pérdida de 0.4 por ciento de su PIB nacional quizá no sea mucho, pero para Ontario sería alrededor de 2.0 por ciento, lo que sería muy significativo”, precisó el economista, quien recordó que 1.7 millones de canadienses trabajaron en la manufactura en 2017, de los cuales 771 mil lo hicieron en Ontario.

Agregó que las tarifas estadunidenses a la importación de autos y autopartes implicaría la pérdida de uno de cada diez empleos en el sector en Canadá, y uno de cada cinco en Ontario.

La eventual imposición de tarifas de hasta 25 por ciento a las importaciones de autos y camiones por parte de Estados Unidos sería “devastador” para la industria manufacturera de Canadá, advirtió Dave Gardner, presidente de Honda Canada Inc.

“Las tarifas estadunidenses a los autos serían potencialmente devastadoras para los manufactureros canadienses”, alertó Garder.

William Mitchell, profesor de Administración Estratégica en la Universidad de Toronto, dijo a Notimex que una imposición de tarifas al sector automotriz de Norteamérica provocará que las ventas de autos caigan en los tres países, Canadá, Estados Unidos y México.

Consideró que quizá al principio las decisiones de producción no cambiarán mucho ya que los planes de producción tienen horizontes relativamente largos.

Sin embargo, “los costos para los consumidores aumentarán y habrá menos opciones para que compren si se enfocan sólo en vehículos producidos en su país en lugar de tener un conjunto completo de vehículos de los tres países disponibles para ellos”.

Mitchell opinó que la opción para el nuevo gobernador de Ontario, Doug Ford, será mantenerse cerca del gobierno federal, aunque ambos son de partidos opuestos .

Además le sugirió "destacar los beneficios del comercio entre los tres países y trabajar muy de cerca con los industriales estadunidenses, que se verán afectados por las restricciones al comercio”.

Un estudio elaborado por la Universidad de Columbia Británica advirtió que la falta de un acuerdo en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) podría significar una caída en la industria automotriz canadiense de entre 30 y 40 por ciento.

Para el economista especializado en el sector automotriz Keith Head la amenaza del presidente Trump de imponer tarifas a la importación de autos es una táctica para “aumentar el dolor”, y empujar a los negociadores de México y Canadá en la mesa del TLCAN, cuyas pláticas se reiniciarían en julio.

La empresa de autopartes Magna International adelantó que busca trasladar su producción a China a través de una joint venture con Beijing Electric Vehicle Co, una subsidiaria de Beijing Automotive Industry Holding, para operar una planta en Zhenjiang con capacidad de fabricar 180 mil vehículos al año.

Su director ejecutivo, Don Walker, expresó su preocupación por los altos costos de hacer negocios en Canadá y en Ontario en particular, donde tiene su planta. En esta provincia canadiense Magna emplea 22 mil trabajadores en 51 fábricas y es una de las empresas que provee mayores empleos en Ontario.

Walker destacó la capacidad de la empresa, construida en 1973, para fabricar vehículos convencionales, híbridos y eléctricos los que serán “una tremenda oportunidad para el mercado chino”.

China, que enfrenta graves problemas de contaminación, se fijó como meta para el año 2025, que el 20 por ciento de sus ventas automotrices sean vehículos con energías “verdes”.